30. junio. 2010.- El portavoz del Grupo Popular de la Diputación Provincial, Antonio Martínez, calificó hoy de “aparente” la reducción presentada por el equipo de Gobierno para tratar de eliminar el déficit público. Argumentó que “si bien desde el Partido Popular estamos de acuerdo en la reducción de 1,6 millones de euros, entendemos que se queda muy corta, ya que estamos hablando del 0,78 por ciento del presupuesto”. Por eso, advirtió que “nos parece más bien una ridiculez y un brindis al sol”.
“Hemos hecho la propuesta y seguiremos insistiendo en mantener una reunión en la que podamos analizar con el equipo de Gobierno, partida por partida, cuáles son susceptibles de ser eliminadas”, señaló, para añadir después que “nosotros no estamos en absoluto de acuerdo en que haya una reducción que prácticamente afecta a todas las áreas casi de forma lineal, puesto que entonces no entendemos cuál es el sentido de esa reducción”.
Enfatizó que “por una parte, si los gastos que se están reduciendo eran gastos que podrían haber sido eliminados, no se explica cómo se ha tardado dos años en hacerlo; y en segundo lugar, si el detraer estas cantidades puede afectar a la calidad y cualidad de los servicios que presta la Diputación, no vamos a estar de acuerdo de ninguna manera”.
Martínez dijo tener la sensación de que “por el mimetismo que se produce con la Junta de Andalucía, nos encontraríamos ante la posibilidad de que se estuvieran retrayendo cantidades de importantes gastos sociales, tal y como se ha visto en el Parlamento de Andalucía, con el documento que se vio en el último pleno y en el que figuran reducciones en partidas sociales”.
Así, en la línea de argumentos comparativos con el Gobierno andaluz, recordó que “hemos llegado al punto de que frente a los 486 millones de euros que se van a recortar en el gasto farmacéutico, nos encontramos que con la reestructuración de las empresas públicas de la Junta, apenas se van a ahorrar 39,5 millones”.
El portavoz ha insistido en que “estamos a favor de reducir y tratar de eliminar el déficit público, pero en aquellas áreas en las que se pueda prescindir de partidas que no sean necesarias y nunca en las que afecten a servicios que perciben directamente los ciudadanos”.
Lamentó que el “decretazo” del Gobierno llegue “obligado por la presión internacional”. Lo calificó de “medida aislada” y aseguró que Zapatero “ha demostrado ser un pollo sin cabeza en temas económicos y financieros” y destacó que “ha tratado de quedar bien con la Unión Europea, tomando una medida que efectivamente es dura, pero en ningún modo eficiente, ya que además, es injusta”.
Se mostró también crítico con los sindicatos y lamentó que “la huelga general haya sido una medida ajustada a las necesidades del Gobierno y se haya quedado para después del verano”.
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